De la bloguera de los 90 a la mujer que hoy hace mejores preguntas.
Luego de casi un año de estar fuera de redes -un silencio que solo unos cuantos notaron-, soy conciente de lo que ya no funciona para mi; me cansé de ir contrareloj, de seguir ritmos ajenos y crear contenido para que una plataforma se beneficie, mientras nosotros nos agotamos.
El cansancio de la gratificación instantánea
La gratificación instantánea nos ha vuelto efímeros, lo que muestras hoy, al segundo se olvida. Este ciclo me resultó agotador.
Actualmente estoy haciendo cambios en mi rutina. He dejado de consumir videos cortos, porque sentía que mi memoria y mi concentración se desvanecían. En su lugar estoy volviendo a mis inicios: las letras en papel. Era una práctica que tenía olvidada debajo de la necesidad de llamar la atención de las personas hacia mis servicios de bienestar.
Y aunque disfruto crear, no disfruto la carrera. Si no voy a figurar en esa carrera de tiempo, prefiero hacer la mía en mis propios términos. Elijo esperar a que, por sincronía, me encuentren las personas que aún disfrutan de la lectura y de las ideas que requieren más de 15 segundos para ser digeridas, a quienes pueda aportar algo y puedan recibirme.
Volver a casa
Empecé en este mundo digital, cuando internet se lanzó de manera comercial en México y me pareció fascinante la posibilidad de conectar. Me inicié como bloguera por el deseo puro de plasmar y compartir ideas con ojos curiosos.
En aquel entonces la escritura fue terapia; mi momento favorito del día en tiempos oscuros para mí. De esa mujer, no solo me separan más de dos décadas, sino las experiencias plasmadas en todo ese tiempo y mayor autoconocimiento. Hoy la que escribe, no tiene todas las respuestas, pero sabe hacer mejores preguntas.
Regreso a las letras porque me hace sentir viva. Regreso a casa, ese lugar que no necesita de poses ni realidades de fantasía, solo auténtica vulnerabilidad.
Calidad sobre cantidad
Prefiero ser leída por 4 personas, que por miles que me olviden en el siguiente swipe. Lo importante para mi es que mi mensaje sea útil para quien lo reciba.
Si quieres pasarte por aquí, eres bienvenida, eres bienvenido.
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