La pausa que olvidamos elegir

Hace unos días, estaba temprano en mi cama, escribiendo mis páginas matutinas. Había algo más que “tenía que hacer” antes de empezar mi día… aunque, en realidad, mi día ya había empezado.

De pronto, empecé a sentirme ansiosa, apurada.
Miré la página en blanco que me faltaba y noté que la sensación que prevalecía era esta:
“No tengo tiempo”.

Sentí una prisa repentina, casi como la necesidad de saltar de la cama y dejar todo… ¿para hacer qué?

Respiré.
Y me pregunté: ¿qué tengo que hacer realmente?

Repasé mi lista de tareas y entonces me di cuenta de algo: lo que estaba sintiendo en ese momento era producto de una mentira.

Sí, una mentira.

Mi mente me estaba contando la historia de que tenía que apresurarme, de que mi agenda estaba llena de cosas urgentes.
¿De dónde salió eso? No tengo idea.
Lo que sí sé es que por un momento lo creí.

Mi cuerpo ya estaba respondiendo: prisa, tensión, aceleración.

Hasta que lo vi.

Y al reconocer lo que sí había y lo que no, me dije:
Para. Respira. Nadie te persigue. Todo está bien en este momento. No hay prisa.

¿Te ha pasado?

Que la mente se descontrola, se desboca y sale corriendo quién sabe a dónde…
y tu cuerpo intenta seguirle el ritmo: se acelera el pulso, la respiración… y de pronto te encuentras corriendo, sin ir a ningún lugar.

Para notarlo, es necesario estar presente.
Y cuestionar: ¿esto que dice mi mente es real?

Ese momento en el que eliges parar conscientemente… ahí estás tomando las riendas de tu vida.
No tu mente. No sus historias.

No se trata de pelear con la mente.
Se trata de llevarla a un lugar seguro, de tranquilizarla.

Después de todo, solo hace lo que sabe hacer.

Y en medio de todo eso…
hay un instante, casi imperceptible,
en el que puedes volver.

Volver a tu cuerpo.
A tu respiración.
A ti.

Porque a veces no es el tiempo el que falta…
es la pausa que olvidamos elegir.

Más de ti


Si estás en mi lista de correos, hoy recibiste mi técnica para ir más allá de la mente y desarmar sus argumentos que te generan ansiedad, en minutos.

Si aún no estás, te invito a registrarte.
Cada jueves envío contenido exclusivo para ir más profundo, con herramientas que te acompañen a salir del ruido… y volver a ti. Encuentras el formulario de registro al final de esta entrada.

¿Y si la vida pudiera ser más fácil?

Cada jueves comparto una reflexión para soltar equipaje y vivir con más consciencia.


Deja aquí tu correo para recibir “La Magia de la Pregunta”
y mis notas semanales.

Al enviar este formulario nos das permiso de agregarte a mi lista de correos y estar en contacto contigo por ese medio.

Categories: , ,

Related Posts :-