Hace unos días, tomando una lección de dibujo, el maestro sugirió usar tinta, porque de esa manera nos comprometemos con la línea. Usar tinta asusta un poco porque es menos factible la corrección como lo haríamos con lápiz y borrador. Pero a la vez que hacerlo nos lleva a conquistar la confianza, también nos permite integrar el error, aquello que no salió como lo planeamos, y seguir creando con él. Así, el diseño empieza a cobrar vida propia. Vamos creando más allá de lo que esperábamos. Y podemos sorprendernos.
Me quedé con esa frase porque creo que en la vida vamos trazando con tinta. No hay ensayos, la vida se crea con lo que experimentamos cada día: elecciones, interacciones, incluso las omisiones, pero se ejecuta de una. No hay manera de volver a repetir una escena. No, al menos, hasta que los viajes en el tiempo se vuelvan posibles. Así que, lo sepamos o no, estamos comprometidas con el trazo. Y hay algunos que no salen según lo planeado.
¿Qué hacemos cuando eso pasa?
Al llegar a ese punto podemos quedarnos atrapadas en el juicio, la culpa, la ansiedad o la parálisis. Todas muy conocidas y limitantes.
Pero quizás no sea tan popular el recurso de usar el error e integrarlo para crear algo más.
¿Sabes cómo nacieron los Post-it?
En 1968, Spencer Silver, un químico de 3M, intentaba crear un adhesivo ultra fuerte para la industria aeroespacial. El resultado fue un desastre: un pegamento que apenas se adhería y que se podía despegar con un dedo. Años después, un colega suyo llamado Art Fry usó ese pegamento fallido para marcar las páginas de su libro de coros sin dañarlas. Así nacieron los Post-it: uno de los productos de oficina más vendidos del mundo, hijo de un error.
Este es solo un ejemplo, pero si buscas encontrarás que un error puede detenerte o ser una grandiosa oportunidad. Solo se requiere un cambio de perspectiva.
Lo que el error tiene para ofrecerte
La ventaja no está en el error mismo, sino en el potencial que hay en cada experiencia y la capacidad de reconocer que, si bien algo no salió como se esperaba, aún puedes preguntar: ¿qué otra cosa puede ser?
Más de ti,

Créditos de la imagen. Foto de Fons Heijnsbroek en Unsplash


